7. MEDICACIÓN QUE DEBE TOMAR EL PACIENTE TRASPLANTADO

A partir del trasplante deberá de tomar unos medicamentos que se llaman INMUNOSUPRESORES. La toma de medicación es obligatoria para disminuir la reacción del organismo frente al órgano trasplantado, es lo que se conoce como rechazo. Los inmunosupresores se toman desde el primer día del trasplante y deben seguir tomándose durante toda la vida. Son IMPRESCINDIBLES  para el paciente y bajo ningún concepto DEBE DEJAR DE TOMARSE O MODIFICAR LAS DOSIS POR CUENTA PROPIA. Dejar de tomarlos puede significar el fracaso del trasplante.

La toma de ésta medicación disminuye las defensas del organismo y hace que haya un mayor riesgo de infecciones, que en ocasiones puede ser muy grave. NUNCA HAY QUE OLVIDAR ESTOS DOS RIESGOS: INFECCIÓN Y RECHAZO

El médico es el que indica las dosis de los medicamentos y cuando es necesario modificar la dosis. A fin de asegurarse que las dosis que toma el paciente son las correctas, se realizan análisis de sangre de forma periódica. Así determinamos la concentración de los medicamentos en sangre y sabemos si la dosis es la correcta, o es necesario modificarla. La tendencia es a medida que transcurre el tiempo, ir disminuyendo la dosis de estos medicamentos.

7.1 CLAVES DE TRATAMIENTO BIEN HECHO

Es de vital importancia que el paciente realice el tratamiento de forma correcta, para lo cual aconsejamos:

  • 1. Intentar aprender el nombre de las medicinas y su finalidad.
  • 2. Memorizar, si es posible, las dosis, horas y días en que debes tomarlas.
  • 3. No te fíes de tu memoria y comprueba las dosis, horas y días en que debes tomarlas
  • 4. Toma la medicación tal cual te ha sido prescrita, no realices modificaciones por tu cuenta.
  • 5. Conserva la medicación guardada, ordenada, limpia y seca, alejada de puntos de luz, calor o humedad.
  • 6. Tira los frascos o cajas agotados o caducados.
  • 7. Nunca cambies de caja los medicamentos, ni los juntes en otra caja, es una fuente de equivocaciones.
  • 8. Anota los efectos no previstos de la medicación y comunícalo a tu médico: vómitos, urticaria, dolor de cabeza, dolor de estómago o cualquier otro.
  • 9. Si en una dosis cometes un error, no intentes corregirlo en la siguiente. Apúntalo para decirlo en la consulta.
  • 10. En caso de olvido, si ha transcurrido más de 4 horas toma la siguiente dosis, sino, toma la que corresponde.
  • 11. No tomes ninguna otra medicación sin comunicarlo antes.
  • 12. El tratamiento inmunosupresor DEBES TOMARLO SIEMPRE.
  • 13. En el caso de vomitar y creer que has vomitado parte de la medicación, debes tomarte al menos la mitad de la dosis. Sí lo has vomitado todo, debes volver a tomarla entera.
  • 14. Cuando haya que realizar pruebas médicas, debes intentar ajustar el horario de la toma de la medicación a dichas pruebas.

7.2 INMUNOSUPRESORES EMPLEADOS EN EL MOMENTO ACTUAL

Los inmunosupresores más habitualmente empleados en el momento actual son:

CICLOSPORINA

La Ciclosporina es el principio activo. El nombre comercial por el que lo conocerá el paciente es SANDIMUN NEORAL®. Su uso en el Trasplante de órganos comienza en el año 1980. Es el primero de los inmunosupresores por lo que tenemos más información. Los efectos de este medicamento son frecuentes y se suelen evitar modificando las dosis de este medicamento, aunque en algunas ocasiones es necesario sustituirlo por otro.

La toma de SANDIMUN NEORAL ocasiona una serie de efectos secundarios entre los que se encuentran la aparición de hipertensión arterial en pacientes que no eran hipertensos, el deterioro de la función del riñón, el crecimiento exagerado del vello, el dolor de cabeza, el enrojecimiento de la cara, la aparición de un temblor en manos y dedos, la congestión nasal, el aumento de tamaño de las encías, la diarrea y la posibilidad de aparición de nódulos en los pechos.

Si el paciente presenta algunos de los efectos secundarios descritos, debe SIEMPRE consultar con el médico que se los ha pautado, pero NUNCA debe suspender o modificar la dosis por su cuenta.

La presentación del SANDIMUN NEORAL es en comprimidos de 100, 50 y 25 miligramos. Su uso permite ir reduciendo la dosis de corticoides y en algunos casos su supresión. El paciente lo tomará dos veces al día,  cada 12 horas.

TACROLIMUS o FK-506

La aparición de este medicamento es posterior a la Ciplosporina (SANDIMUN NEORAL®). En la farmacia el paciente lo encontrará con el nombre de PROGRAF®.

Al igual que ocurre con el SANDIMUN NEORAL®, el PROGRAF también da una serie de efectos secundarios tales como el temblor de manos y dedos, el dolor de cabeza, la diarrea y náuseas y ocasiona elevaciones de la glucemia que pueden obligar al paciente en las primeras semanas postrasplante a necesitar inyectarse insulina.

La presentación de este fármaco es en comprimidos de 0,5, 1 y 5 miligramos. Su administración también es por vía oral, dos veces al día. Es muy importante que se tome con el estómago vacío y  con algo de líquido, preferentemente agua (no tomar nunca con zumo de Pomelo). No se debe de tomar alimentos una hora antes ni una hora después de tomar el PROGRAF, puesto que esto podría interferir en la absorción del medicamento. El paciente debe tomar siempre esta medicación a unas horas más o menos fijas y tener en cuenta la pauta de no injerir alimentos.

Es muy importante que si el paciente va a tomar algún medicamento nuevo, consulte iempre antes con su médico, ya que cualquier medicamento puede interferir con el PROGRAF.

MICOFENOLATO

Estos inmunosupresores presentan la ventaja frente a los anteriormente mencionados, que no afectan la función del riñón. El nombre comercial es CELL-CELPT® y MYFORTIC®. De forma habitual se suelen emplear asociados con el SANDIMUN NEORAL o con el PROGRAF. También pueden ocasionar efectos secundarios, que en estos casos van a ser fundamentalmente de origen gastrointestinal tales como diarrea, náuseas, malestar abdominal y vómitos.

Al inicio del tratamiento con estos medicamentos, el médico realizará analíticas para conocer el estado de los glóbulos blancos y de las plaquetas.
Su administración también es por vía oral. Se suelen tomar 2 o 3 veces al día.

AZATIOPRINA

Comercialmente se conoce como IMUREL®. Como efectos secundarios puede ocasionar vómitos y caída de pelo. Como su acción es a nivel de la médula impidiendo la normal fabricación de linfocitos, y ocasionando disminución de los leucocitos, es necesario realizar analíticas de control.

Normalmente se toma una o dos veces al día, generalmente al acostarse. En la actualidad  casi no se emplea. Se presenta en comprimidos de 50 mg, se administra via oral.

PREDNISONA

Este fármaco es de la familia de los CORTICOIDES, puede tener gran variedad de efectos secundarios. Destaca sus potentes efectos inmunosupresores y antiinflamatorios. Lo habitual es que tras el trasplante se inicie con dosis elevados de este medicamento y que poco a poco se vayan disminuyendo las dosis de forma gradual, hasta llegar a una dosis minina y a la supresión completa de los mismos.

Dentro de los efectos secundaros más llamativos destaca la cara de luna llena (redondeada), el aumento del apetito y del vello corporal, la aparición de acné facial. Es bastante frecuente que ocasiones cambios de humor. Una de las alteraciones más importantes es el aumento de glucosa en sangre, que obliga al paciente a realizar una dieta, ejercicio físico moderado y medicación si es necesario. Al igual que con los otras medicamentos, al disminuir la dosis van desapareciendo los efectos secundarios.

Algunos pacientes ocasiona un aumento de la sudoración, dolor a nivel de las articulaciones, sequedad en la piel, retención de sal, visión borrosa. Estas alteraciones son suelen ser tan frecuentes como la cara de luna llena, pueden aparecer en el transcurso del tiempo.
En general, todos estos efectos secundarios tienden a desaparecer una vez suspendida la administración de la Prednisona.

Es muy importante que el paciente NUNCA CAMBIE LA DOSIS NI DEJE DE TOMAR LA MEDICACION. Si por cualquier motivo, el paciente erróneamente decide abandonar la medicación y dejar de tomar de forma repentina la Prednisona, ésta  desparece  de la sangre y como las glándulas suprarrenales llevan un tiempo sin funcionar, tardan en ponerse de nuevo en marcha originándose una situación peligrosa por falta de corticoides en el organismo.

El médico es el encargado de reducir de forma progresiva, semanalmente, con objeto de que poco a poco las glándulas suprarrenales comiencen a funcionar.

Aunque son muchos los efectos secundarios descritos por los medicamentos que hay que tomar para evitar el rechazo, no necesariamente todos ellos ocurren y en la mayoría de los casos que se presentan, suelen ser reversibles, desapareciendo a medida que vamos disminuyendo las dosis.